Cocer en agua con sal los muslos de pollo durante 20 minutos. Escurrir.
Batir los huevos, añadir la harina y sazonar. Pasar cada muslo de pollo por esta mezcla y después rebozar en las semillas de sésamo. Enfriar 20 minutos en la nevera.
Calentar abundante aceite y freír en los muslos de pollo hasta que se doren y estén crujientes. Servir acompañados de miel.
viernes, 18 de diciembre de 2009
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